El nueve ninguna se mueve.

Teníamos dos opciones: estar calladas y morir o hablar y morir. Decidimos hablar

Malala Yousafzai

 

Celebremos que el tema de la violencia contra las mujeres hoy ocupa las primeras planas, exponiendo un cuestión presente en la historia del hombre, donde la mujer es y ha sido violentada de múltiples y variadas maneras a lo largo de los tiempos.

Cierta y vergonzosamente no es un tema nuevo, pero hoy alcanza notoriedad en el horror de conocer y mirar en primera línea lo que la tradición de la superioridad masculina siempre ha antepuesto como esa condición natural y consustancial a la “fuerza y al poder” del género masculino, que de la fuerza física ha transmutado,  invadiendo ámbitos como las decisiones personales, exigiendo sumisión y obediencia e imponiendo los castigos a la rebeldía.

Lo anterior se ha justificado a partir de una serie de concepciones y formas de vida que han condicionado y vulnerado el desarrollo de las capacidades de las mujeres, interiorizando como válido, un patrón que fortalece la supremacía de género desde el seno familiar, incluyendo en un papel activo y determinante a las mismas mujeres.

Patrón reproducido en todo el mundo, pero de manera preponderante en México, porque mientras en otras naciones es una conducta estigmatizada, en nuestro país “ser macho” es una forma de orgullo nacional. Un estereotipo social que incluso se ha vuelto un afiche turístico, idealizando al mexicano como un hombre tradicionalmente controlador, impulsivo y golpeador. Ejemplos múltiples y variados en nuestro cotidiano día, en canciones, refranes, lenguajes, etc., de ahí la dificultad que se enfrenta en su combate.

Para el 9 de marzo, colectivos sociales han convocado a un Paro Nacional como forma de lucha, para hacer visible el problema de los feminicidios y el hartazgo contra la violencia hacia las mujeres, y además perfile nítidamente la vital importancia de la mujer en una sociedad que debe y tiene que cambiar.

El horror que se vive actualmente alrededor de los feminicidios, como último y más grave ejercicio de violencia contra la mujer, es la principal causa que origina este Paro Nacional, dando una salida pacífica al clamor y la exigencia de las mujeres a modificar patrones sociales y por supuesto a que los gobiernos todos tomen decisiones y acciones mucho más allá de lo ahora realizado.

Aquí 14 datos publicados el 25 de noviembre del 2019, recopilados por Melissa Galván de la Plataforma Expansión/Política, que obligan a la reflexión y respaldan la exigencia de apoyar el Paro Nacional del próximo 9  de marzo.

  1. Entre 10 y nueve mujeres son asesinadascada día en México, de acuerdo con la ONU.
  2. De 2015 a la fecha, suman 3,578 feminicidiosa nivel nacional. Solo de enero a octubre de 2019 se registraron 833 casos, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
  3. La Ciudad de México acumula 231 feminicidiosen los últimos cinco años; 50 de ellos fueron cometidos en los primeros nueve meses de 2019.
  4. Veracruz es el estado más peligroso para las mujeres en la actualidad, al registrar 153 víctimas de feminicidio de enero a octubre de este año. Le sigue del Estado de México con 95 casos en el mismo periodo, de acuerdo con el SESNSP.
  5. De enero a agosto de este año, 292 mujeres han sido víctimas de abuso sexualen la Ciudad de México; cuatro denuncias son por violación tumultuaria, según el portal de Datos Abiertos del gobierno capitalino .
  6. De 2013 a 2018, la sensación de inseguridad de las mujeres pasó de 74.7% a 82.1%, señala la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) 2018.
  7. Los mismos datos reflejan que las mujeres se sienten más insegurasque los hombres tanto en lugares públicos como en privados: cajero automático en vía pública (87.4%), transporte público (74.2%), calle (72.9%), carretera (69.5%), mercado (65.5%), parques (62.1%), automóvil (48.9%), escuela (39.2%), trabajo (36.2%) y casa (26.7%).
  8. Las mujeres son las principales víctimas de delitos sexuales: en 2017, la tasa de este delito fue de 2,733 por cada 100,000 mujeres, cifra mayor a la tasa de 1,764 registrada en 2016 por el INEGI.
  9. La violencia que ejercen parejas, esposos, exnovios o exespososcontra las mujeres en México es «severa y muy severa» en 64.0% de los casos, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh) 2016.
  10. El 19.4% de las mujeres de 15 años y másha enfrentado, por parte de sus parejas, agresiones de mayor daño físico, que van desde los jalones o empujones hasta golpes, patadas, intentos de asfixia o estrangulamiento e incluso agresiones con armas de fuego y abusos sexuales.
  11. El Estado de México es donde mayor violencia emocional, económica, física y sexual se ejerce hacia una mujer por parte de su pareja (53.3% de los casos), seguido de la Ciudad de México (52.6%) y Aguascalientes (49.8%).
  12. En 2016, cada mujer perdió 29.7 días de trabajo remunerado a causa de la violenciadoméstica, estima el INEGI.
  13. De 100 mujeres entrevistadas por Amnistía Internacionaltras su detención, 33 denunciaron haber sido violadas durante el arresto, principalmente por parte de la Marina, Policía Municipal y policías estatales; 72% dijo que sufrió manoseo.
  14. Las mujeres lesbianas, bisexuales y transgénero corren especial peligroal momento de la detención, pues «son mujeres cuyo cuerpo no se adapta a las normas esperadas de femineidad», consideró la organización.

 

Pero actualicemos algunos datos de la tragedia que vivimos, enero del 2020 registra 73 feminicidios y  ha sido el mes con más feminicidios infantiles, donde cada 53 horas alguien asesinó a una menor de edad por razones de género.(SESNSP, 2020)

Es así que estamos en un gravísimo problema nacional al que todos debemos contribuir para su atención y erradicación. Son múltiples y variados los frentes donde tenemos que lograr transformar una realidad tan espantosa. Ahora la lucha contra la violencia de género no tiene espera, por ello, apoyar la convocatoria del 9 de marzo no debe tener matices, ni buscar descalificarla o ponerla en entredicho.

Reconociendo la posibilidad de quienes puedan estar en contra, no cabe más que la tolerancia y el respeto que se ofrezca y también se demande para los que respaldamos el Paro Nacional, como causa justa e impostergable.

DE LA BITÁCORA DE LA TÍA QUETA

Efectivamente: “La mentira es del diablo, la verdad es revolucionaria”. Mirémonos en el espejo.

 

 

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