Morena, cambio de baraja

¡Esteban Ramírez Zepeta, hombre fuerte de Cuitláhuac!

 

El acelerado desmantelamiento de poder, los repetidos choques de las tribus morenas, la deslealtad de localizadores equiperos de la primera línea de gobierno, y el inusitado crecimiento del PAN, PRI y PRD, de cara a las elecciones intermedias, encendieron lo focos rojos de Palacio de Gobierno.

Lo primero, sacar del limbo a Morena que luego de la victoria de julio del 2018 que llevó al poder a Cuitláhuac García Jiménez, fue objeto del arrebato y el canibalismo de quienes erigidos en ganadores –muchos de ellos sin haber puesto un gramo de esfuerzo para la victoria- gestaron una ínsula de poder.

Luego ir en busca de los más leales, aquellos que por su disciplina y entrega, por su disposición y mesura, por abrazarse con apego a la línea lopezobradorista, y por no jugarle contras al propio Cuitláhuac García, sentarían las bases para reconstruir a Morena.

Y como lo primero es lo primero, como Diógenes y su lámpara, hubo necesidad de encontrarle un liderazgo a Morena-Veracruz, alguien que pudiera interactuar con las huestes de Manuel Huerta y ni qué decir del improvisado “Bola 8”, Eric Cisneros; pero, eso sí, el respaldo de Rocio Nahle.

Así, el líder moral de Morena en la entidad, Cuitláhuac García, no tuvo más que echar mano de su brazo derecho, de su jefe de asesores, Esteban Ramírez Zepeta, quien desde la dirigencia estatal va por el rescate de Veracruz para su causa.

La instrucción es no dejar perder las plazas clave: Xalapa, Coatzacoalcos y Poza Rica y recuperar el emblemático corredor Veracruz, Boca del Río-Alvarado, así como pelear “a muerte” el norte, de Tuxpan a Pánuco, buena parte en poder del crimen organizado.

La instrucción es acudir a la consulta a la base y fincar el proceso de selección en encuestas internas y sondeos demoscópicos que arrojen las preferencias ciudadanas.

Asimismo y de manera necesaria habrá de acudirse a una parte de los cuadros de gobierno, aquellos que en su momento –en 2018- pelearon sus plazas y siguen teniendo el reconocimiento de la gente en buena parte de los 212 municipios.

Ello, sin embargo, sucederá hasta principios del año próximo, como lo marca la ley.

El caso Esteban Ramírez.

Originario de las Choapas, este joven se inició a la par de su más cercano en la amistad y en la política, Cuitláhuac García, cuando ambos no tenían nada y nadie apostaba por ellos.

Así, sin dinero y como perfectos desconocidos se dedicaron a recorrer Veracruz una y otra vez hasta encontrarse en el camino a Andrés Manuel López Obrador, quien en busca del respaldo para el recién creado instituto político Morena, así como el voto que lo llevaría a la gubernatura, visitó 40 veces Veracruz.

Hermanados en la política llega Cuitláhuac a la primera magistratura, mientras Esteban se mantiene a su lado como Jefe de la Oficina de Gobierno y su más importante consejero político.

Ahora en medio de jalones y empujones de las tribus, Esteban Ramírez entra al segundo tiempo con la más importante tarea que tiene Morena en Veracruz, borrar todo vestigio Yunista rescatando al emblemático puerto y que Morena regrese a la preferencia mayoritaria, batalla nada sencilla.

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo

Pd. Gracias, muchas gracias a quienes gentilmente me han llamado para preguntar por mi estado de salud, no es coronavirus.    

 

 

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