Home » Columnas Veraces » Opinión Finanzas/ Lino Perea Flores/ TURISMO Y SARGAZOS

Opinión Finanzas/ Lino Perea Flores/ TURISMO Y SARGAZOS

En el Océano Atlántico septentrional existe una zona delimitada por una serie de corrientes marítimas, al norte provenientes del Golfo de México, al este por las corrientes de la Islas Canarias y al sur por la Corriente Ecuatorial del Norte; a esta región del Océano Atlántico, se le conoce como el Mar de los Sargazos, con una extensión territorial aproximada de una y media veces la extensión del territorio de la República Mexicana; estas corrientes, se encuentran y giran lentamente sobre toda el área de confluencia, formando un fenómeno que dejan el centro casi sin movimiento, por lo que se observa una “calma chicha”. Las aguas templadas y menos densas quedan flotando en la superficie sobre las aguas más densas y frías, con aguas profundas.
De esta manera, esta zona marítima característica por la quietud de sus aguas, fueron navegadas por Cristóbal Colón, cuando vino a América en su primer viaje y fueron estos diferenciales de densidad en el movimiento de sus aguas marinas, que crean una estratificación de la mar bien definida y que generan el importante desarrollo de la vida marina de estas aguas, las que llamaron la atención de los marinos de aquellos días. Es en esta zona, donde también se encuentra el Mar de los Sargazos que interacciona con el famoso Triángulo de las Bermudas, donde se han tejido una serie de relatos fantásticos de lo ocurrido a través de los siglos a embarcaciones y aeronaves, sin que exista suficiente evidencia que sustente estas conjeturas.
Por otra parte, las islas Bermudas (en inglés Bermudas), formadas por más de 150 islas, son un territorio británico con playas y determinadas actividades financieras, mineras, forestales y navales, que fueron por muchos años el principal sustento económico de las islas que forman este archipiélago, pero que seguido han sido azotadas por una serie de tormentas y huracanes, a lo largo de su historia. De todas formas, también se podrían considerar dentro del famoso Triángulo de las Bermudas, que destacadamente ha podido desarrollar su turismo y un gran tráfico aéreo y marítimo, para los estándares de un país tan pequeño.
Con respecto a nuestro país bioceánico, resulta interesante observar que las costas del Atlántico tienen grandes diferencias en cuanto a su morfología, inclusive características físicas de sus costas que son diferentes. Por ejemplo, las diferencias entre las costas de México son varias, por ejemplo, la costa pacífica es escarpada, con acantilados y pendientes pronunciadas, mientras que la costa atlántica, en el Golfo de México y el Mar Caribe se encuentran planicies costeras y pendientes suaves con poca altura y una gran diversidad de hábitats. En el Golfo de California se encuentra lo que el oceanólogo francés Jacques Costeau, denominó el “acuario del mundo”. También por ejemplo, la costa pacífica contiene grandes cantidades de manganeso, hierro, cobre y níquel, pero la costa y mar del Golfo de México posee grandes cantidades de hidrocarburos.
De todas formas, es también el crecimiento de las actividades económicas en los litorales mexicanos, como el turismo y la pesquería, lo que está ocasionado un gran daño a los ecosistemas de la región, como la destrucción de los manglares de la península de Yucatán y otros lugares, donde se encuentran lagunas, ríos y estuarios, dunas, humedales y una gran variedad de acuíferos, dentro de una plataforma continental con aguas de poca profundidad, así como la destrucción de los corales por el calentamiento de las temperaturas de los océanos.
Cuando las algas cohabitan con los corales, formando una relación simbiótica de dependencia y vital, incluyendo a los peces que se alimentan de las algas pero que ayudan a generar más corales; por ello, existe una relación entre las algas, los corales y los arrecifes. Aunque también los mares de poca profundidad, que se calientan, convertirán con la luz y la fotosíntesis también mares de sargazos.
En los mares del Caribe, al protestar la naturaleza, esta comienza a formar mares de sargazos con los cambios de temperatura, por lo que al generase la creación de algas también se generan más alimentos para la fauna marina piscícola, que dan como resultado que los seres vivos y los mantos de coral, cohabiten y ayuden a incrementar las masas coralinas, con la temperatura adecuada.  
Cuando la temperatura del mar se incrementa, se destruyen los mantos de coral que provoca la destrucción de los arrecifes de coral. De esta manera, las algas, los corales, los arrecifes, los sargazos y los peces y pólipos, tienen una estrecha relación con la fotosíntesis, la cadena alimenticia piscícola y la luz y las temperaturas del mar. Cuidemos los mares y las riquezas de México.
 
 
Comentarios: [email protected] (*) Maestro en Ciencias y Doctor en Economía por la London School of Economics and Political Science, de la Universidad de Brunel y la Universidad de Londres, Inglaterra.

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

More 31 posts in Columnas Veraces
Recommended for you
Rúbrica/Por Aurelio Contreras Moreno/ El Presidente cobarde

Hace casi seis años, cuando el PRI volvió a Los Pinos tras dos sexenios fuera...