Rocío Nahle habla y la gente se va

’29/02/2024’
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* Coatzacoalcos, el bastión que se desmorona  * El mitin de los grandes vacíos  * La desinflada sigue desinflada  * El Chapito Guzmán olvida que en noviembre se oponía a una alianza con el PRI y PRD  * Igor Rojí se arrastra ante Nahle  * Vientos de traición: Vasconcelos apoya a Yunes Zorrilla y líderes cetemistas se van con Nahle

 

MUSSIO CÁRDENAS

 

Publicado en mussiocardenas.com

4 de enero de 2024

 

La desinflada sigue desinflada. Rocío Nahle requiere de Manuel Huerta, el que la bautizó así. Y de Gómez Cazarín, el que la traicionó. Y de Amado Cruz Malpica, el que operó para Ebrard. Y ni con toda la maquinaria logra prender.

Su mitin de arranque es un mitin de grandes vacíos. Y de masas que la dejan sola. Y de acarreados que sólo van por sus 100 pesos y su torta. Y de aplausos que apenas se escuchan. Y de las formas priistas que intenta imitar y no se le da.

Coatzacoalcos, su bastión, no la pela. Coatzacoalcos, el municipio en que habita pero al que nada le procura, le dispensa sólo un desaire, grupos que no se conectan, el morenismo disperso, el morenismo en retazos, el morenismo atarantado, y empleados municipales convocados a hacer bulto e ir a escuchar a la benemérita zacatecana que lleva por nombre Norma Rocío Nahle García.

Había que oír eso que quiso ser discurso de arranque de precampaña: la ingeniera que suma, no resta; la ingeniera que multiplica, no divide; “porque las ingenieras exponenciamos”. Seguro que sí, como la refinería en Dos Bocas donde la ingeniera le ha sumado 18 meses de retraso y 12 mil millones de dólares de sobrecosto.

El discurso desnuda la miseria política de Rocío Nahle. Intenta tejer un mensaje, una idea, un concepto que prenda a la masa y a media intervención ya ni saben quién habla y por qué diablos se les ocurrió ir.

La desinflada, políticamente hablando porque físicamente no lo es, es la matraca que suena y suena, repitiendo lo que dice el Supremo Peje, Andrés Manuel, que si la economía va bien, que si el gasto es responsable, que si la austeridad republicana es un acto de fe.

Rocío Nahle es un placebo para los insomnes: los duerme. Así despierten pronto, Nahle los vuelve a dormir. Tiene un sonsonete soso. Tiene un timbre de voz aguado. Tiene una ausencia de chispa al hablar.

Tuvo un escenario único, el parque Independencia. Ahí, el que fuera foro recurrente de Cuauhtémoc Cárdenas cuando construía la neoizquierda que devino en PRD, hoy Morena, y espacio de Andrés Manuel López con sus trillados discursos en los que ofrecía rescatar la petroquímica nacional y en la siguiente gira lo volvía a decir y en la siguiente lo decía de nuevo, Rocío Nahle simplemente se perdió.

Había que ver el deplorable espectáculo del gentío de tres, los de a pie y los que les tocó silla para comerse espacios y así simular que más y más gente acompañó a la oriunda de Río Grande, Zacatecas, el lugar que vio nacer a la Nahle que hoy intenta el asalto a Veracruz.

Se desgañita hablando a un público que anda en otro canal. Se oye su perorata mientras los asistentes platican entre sí. Y los que comen palomitas, platanitos fritos, esquites, chicharrones, cacahuate o la torta que el enchalecado de Morena repartía porque si va a hacer un mitin tipo PRI, pues tienen que parecerse al PRI.

Sigue hablando la “ingeniera”. Siguen las loas al porro de la nación. Sigue el rollo de la transformación que sólo es eslogan. Siguen las promesas de hacer de Veracruz el estado próspero, pujante, ejemplo para los demás.

El feudo de Nahle se quiebra. Es un mitin regional y apenas llega una veintena de morenistas de Las Choapas, de Minatitlán, de Nanchital, de Agua Dulce, contingentes de la sierra de Soteapan y hasta de Papantla. Y entre todos apenas entre 2 y 3 mil asistentes. Ni en los peores tiempos del PRD.

El 2 de enero, nadie fuma a Rocío Nahle. El morenismo acarreado, los empleados municipales obligados, mujeres y hombres, todos la dejan sola. Se ausentan cuando el mitin apenas comienza.

Nahle, por sí sola, es un cero a la izquierda. Sabe que su candidatura es imposible. Incumple el requisito constitucional de ser nativa de Veracruz o hija de padre o madre veracruzanos. Así diga que es más veracruzana que los malandros de la huaca, o más veracruzana que la vainilla, o más veracruzana que los olmecas, lo zacatecana lo lleva tatuado en la piel.

2 de enero. Mitin en Coatzacoalcos. El mitin de Rocío Nahle es un catalizador de sí misma. Morena no opera. Sus operadores no movilizan. El derroche con el erario no es efectivo. Y su discurso es la reiteración de logros del mesías de Tepetitán que no existen.

La zacatecana es mediática, pero en política el único activo electoral es la operación que da votos. En las redes sociales se pavonea como la nueva descubridora de Veracruz. Pero en los hechos está hueca. Instagram, Facebook, TikTok es ego, edición, producción. Hasta con inteligencia artificial se suplanta la realidad, pero en política la realidad son los votos.

Nahle se cuelga de Manuel Huerta, ex delegado de Bienestar que tiene el mérito de haberla destrozado en la encuesta de Morena y en las encuestas espejo que definieron a quien contenderá por el gobierno de Veracruz. Huerta la dejó pasar para no picarle la cresta a López Obrador y así amarró la candidatura a senador. Gane o pierda Nahle, Manuel Huerta llegará al Senado por ser primera fórmula.

Nahle arrastra un lastre, Juan Javier Gómez Cazarín, líder del Congreso en Veracruz, traidor nato al que conminó a deshacerse de Enrique Navarro Padilla, alias “El Tortas”, y no lo hizo, por ser la oreja del ex alcalde de Coatzacoalcos, Marcelo Montiel, al que debe la diputación federal en 2015, y la alcaldía para Víctor Carranza Rosaldo, su peón emanado de Pemex, en 2017.

Esta vez, Gómez Cazarín ya no tuvo el sitio de honor. Lo ubicaron a un costado en el grupo de los notables en el estrado del desangelado mitin. Se le vio fotografiarse con enemigos acérrimos como el diputado local Magdaleno Rosales, de Medellín, el que lo exhibió en el Consejo Nacional de Morena acusando que compraba legisladores vía depósitos en tarjeta Saldazo para ser coordinador de la fracción parlamentaria morenista.

La osadía, en Gómez Cazarín, es atrevida. Sin avisarle a Rocío Nahle, integró al grupo de priistas renunciantes —Anilú Ingram, Jorge Carvallo, Fernando Kuri, Renato Alarcón— y lo ofreció a Claudia Sheinbaum. O sea, se pasó a Nahle por el arco del triunfo.

Nahle deja en manos de Amado Cruz Malpica, a quien hizo alcalde de Coatzacoalcos, la operación electoral. Y Amado, que le pide permiso a un pie para levantar el otro, la arma un mitin de espacios vacíos.

Se pueden fotografiar, pueden sonreír, pueden alzarse el brazo, pero la ruptura es real. Nahle jugó con Sheinbaum y Amado con el ex canciller Marcelo Ebrard.

Nahle tiene en su público al priismo de Coatzacoalcos, al que decía combatir. Saluda al ex alcalde Joaquín Caballero Rosiñol, se toma la selfie, sonríe, se deja cobijar. Y con Caballero acuden Oliver Damas, su fiel escudero; Nathaly Reyna Toledo, Carlos —Potter— García, Marisol Moreno y el resto del grupo joaquinista. Nadie se esconde. No operan en las sombras. El mensaje es claro: operan para Morena y la zacatecana.

¿A qué le apuesta Nahle para ganar el gobierno de Veracruz? A los parásitos del Bienestar. Le apuesta al voto de los beneficiarios de los programas sociales, a las dádivas del gobierno federal —Adultos Mayores, Jóvenes Construyendo el Futuro (del dictador), Becas Benito Juárez, etc.— que el Supremo Peje retomó de lo que había inventado el PRIAN y que antes tanto criticó.

El mitin de arranque de campaña describe que la desinflada sigue desinflada y que la operación política volvió a fallar. Es el mitin de los vacíos y de los que fueron sólo por cumplir.

Qué aburrida es Rocío Nahle. Apenas habla, la gente se va.

 

ARCHIVO MUERTO

 

* Se le olvida al ‘Chapito’ Guzmán Avilés que apenas en noviembre intentó boicotear la alianza con PRI y PRD. Desde 2021 comenzó a bloquear acuerdos; se encumbró a la presidencia del PAN con el apoyo del gober morenista, Cuitláhuac García (https://bit.ly/3vlbPcB)

 

* Igor Rojí, priista reclutado por Rocío Nahle, carga con 42 millones de pesos observados por Orfis. Fue alcalde de Orizaba bajo el cobijo de Juan Manuel Diez; perdió la elección a diputado federal, en 2021, ante Morena (https://bit.ly/47oKcwo)

 

* Vientos de traición. Vasconcelos dice que apoya a Pepe Yunes pero los líderes cetemistas se acercan a roció Nahle 🔥 (https://bit.ly/3Htu8iF)

 

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