Coronavirus: el dinero o la vida

La clase política, en sus tres niveles de gobierno, nunca había tenido una disyuntiva tan importante y difícil de solucionar en la vida administrativa del país. Su decisión afecta la salud, la vida, la economía local, estatal y nacional.

En la decisión se encuentran dos factores de suma trascendencia en la vida de México que es la vida o la productividad, y la muerte o la quiebra económica del país.

Por otra parte, las críticas, sobre todo de la oposición, se multiplican por todos los medios y desgasta toda autoridad por poco que quiera tomárseles en cuenta, haciendo más difícil la decisión de quienes deben pronunciarse sobre una realidad que no puede esperar más tiempo sin su fallo.

La población está en sus casas, una orden que, cualquiera que sea, sería criticada. No se puede quedar bien con todos.

Uno de los factores que pone en evidencia el fin del neoliberalismo es precisamente esta lucha entre la vida y la economía. Los políticos deben ser ante todo humanistas, la vida es un derecho. Poner en riesgo la vida es poner en duda que la vida es un derecho y esto viola toda ley humana.

Ese es el principio del fin del neoliberalismo: el hecho de colocar al mismo nivel de valor la vida que la economía. Sin vida no hay productividad, pero si productividad puede haber vida, sobre todo que no es una contingencia eterna. No es cadena perpetua estar confinado en casa, es un momento que invita a la reflexión, precisamente en el refugio más íntimo y apreciado. Frente a lo que hemos hecho, porque eso que vemos nos dice también lo que nos falta por hacer en nuestras vidas.

Debemos pensar en que luego de esta pandemia los pobres serán más pobres y algunos ricos serán menos ricos, pero también habrá ricos que, gracias al coronavirus, serán más ricos, porque aprovecharon el momento, y ya sea porque supieron aprovechar oportunidades o por oportunistas, el caso que es que aun en medio de la crisis hay oportunidades y esto es otra de las grandes lecciones de este tiempo. La vida es aprendizaje permanente. No sólo en la escuela se aprende, es más, podría afirmarse que se aprende más en la vida que en las escuelas y es tiempo de aprender todavía.

A pesar de las presiones de muchos grupos que manifiestan su miedo a la quiebra, a la crisis y al hambre, está la vida. Y mantenerse con vida es también un impulso para reforzar trabajos, para redoblar esfuerzos, para hacer sacrificios, porque también nos damos cuenta de que la gente sobrevive con muchos sacrificios y hay otros que viven muy bien sin sacrificar nada. La realidad nos dicta que los contrastes sociales, las grandes diferencias entre mexicanos deben acortarse, con o sin sacrificios, con o sin pandemia. Hay que estar más unidos y ser, por fin, más humanos. PEGA Y CORRE. – Luego del desprestigio ante propios y extraños que produjo la marcha motorizada de algunos grupos, el PAN marcó distancia al destacar que no busca la renuncia del Presidente, sino lograr contrapesos en la elección del próximo año. El PAN cree poder obtener más curules de las que ahora tiene en el Legislativo y por ello se muestra cuidadoso, pero quiere abrir puentes de comunicación con otros partidos, aunque sean radicalmente antagónicos, para ver si juntos pueden vencer a Morena. La lucha se hace… Esta columna se publica los lunes, miércoles viernes.

 

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